Misterioso Rosario

Por ADLB

Hay un Rosario desconocido, el que no se ve, que está bajo tierra y que lo forman túneles oscuros y angostos que datan de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Algunos están intactos y pueden recorrerse, otros forman parte de la leyenda de la ciudad.

A veces el plan es caminar por la ciudad y dejarse llevar por las callecitas para desembocar en la rambla junto al río. Otras veces es preferible curiosear los recovecos más misteriosos y ocultos, esos lugares que forman parte de la leyenda de la ciudad, como los túneles.

La necesidad de construir pasadizos y atajos para transportar las grandes cargas que llegaban por el Paraná es el punto de partida de estos túneles que recorren Rosario.

Empecemos por uno de los emblemas de la ciudad, el Monumento a la Bandera. Imponente y majestuoso, pero debajo del icónico obelisco hay túneles que guardan historias y se pueden descubrir. Son dos empinados, miden casi 70 metros, lo recorren desde la cripta de Belgrano hasta la sala de las Banderas, uno en paralelo con la calle Córdoba, y el otro a Santa Fe. Y aunque son misteriosos, cumplen una misión importante: llegar a la cisterna que provee de agua a las fuentes.

La Boca escondida

Hay mucho cuento detrás de esta reliquia de arte realizada por Lucio Fontana y Osvaldo Palacios. La escultura El Sembrador tapa la entrada al túnel que comunicaba la Estación del Ferrocarril Oeste Santafesino con los muelles del puerto y fue por allí que partió el primer embarque de trigo argentino a puertos europeos en 1878. Todavía se conserva parte del túnel en Chacabuco y su intersección con 9 de Julio (El Sembrador está en Av. Belgrano 1615).


Las cuevitas de Illia

¿Cuevas en el siglo XXI? No es tan así… El tren más llamativo es el que atraviesa la barranca del Parque España y corre paralelo al río, pero hasta 1970 este túnel fue usado por los trenes de carga y llegaba hasta la antigua Estación Rosario Central. Lo pintoresco no es el túnel sino que cada tanto tiene unas cuevitas que se llaman guarda-hombres y son las que servían para que los peatones pudieran protegerse mientras pasaba el tren. (En Sarmiento y Arturo Illia)

Cerca del Museo de Arte Contemporáneo, el viejo silo Davis proyectado por Ermete de Lorenzi, uno de los arquitectos rosarinos más relevantes, hay un túnel que era un colector de desagüe del bulevar Oroño. La colección del MACRO es una de las más prestigiosas del país y puede visitarse los jueves, viernes, sábados, domingos y feriados de 11 a 17 hs  (Lopez Estanislao 2250).

Para descubrir Rosario podés bajar la App de Rosario Turismo y agendar los lugares más importantes de la ciudad. También en rosario.tur.ar/web/circuitos_ptc_int.php?id=69.  y www.elciudadanoweb.com