Freediving

Danzar bajo el agua

Por ADLB

Campeona de apnea en la especialidad peso constante, realizadora cinematográfica, modelo, bailarina… Julie Gautier es todo eso, aunque su métier se define mejor con 5 palabras: una singular creadora de belleza.

Ama, belleza sublime

La apnea o buceo libre (freediving) es un deporte extremo que consiste en suspender voluntariamente la respiración dentro del agua mientras se recorren largas distancias o se desciende hasta grandes profundidades.

Julie & Guillaume en la previa

Julie Gautier, nacida en 1980 en la isla francesa de Reunión, conoció el mundo subacuático desde muy chica, ya que su papá practicaba pesca submarina. El agua siempre fue su elemento… sin embargo, su afición por el buceo libre comenzó cuando conoció al reconocido apneísta francés Guillaume Néry. Fue Néry quien le hizo descubrir este deporte que a Julie le apasiona, pero al que considera un medio y no un fin…

Es cierto que compitió y conquistó títulos, pero lo que más le interesa es lo que puede comunicar a través de sus inmersiones. Y de su danza…

Una prueba de esto es su cortometraje Ama: un homenaje a las recolectoras de perlas de Japón, justamente conocidas como amas o mujeres del mar…

Según la historia, mientras los hombres pescaban con sus barcos en alta mar, estas mujeres se dedicaban a capturar el fruto de las ostras sin más ayuda que un cuchillo con el que arrancaban los moluscos de las piedras a 15 o 20 metros de profundidad… Se iniciaban a los 13 años y lo seguían haciendo hasta los 70, cumpliendo una tarea titánica y sufrida.

“Quería reflejar en Ama todo ese dolor… Recubierto con gracia, para que no fuera demasiado duro… Y sumergida en el agua, para que no fuera demasiado pesado”, dijo Julie sobre su creación.

Acompañada por una intensa banda de Ezio Bosso (Rain in your black eyes), Ama es una metáfora en la que todo se sugiere, nada es explícito… una experiencia en la que cada uno puede sacar sus propias conclusiones…

El detrás de escena

El corto fue filmado en la piscina más profunda del mundo –la del hotel Millepini Terme, de Padua-, y para que Julie pudiera hacer su performance tuvo que colocarse un pesado cinturón que le permitió llegar hasta lo más hondo.

A primera vista las imágenes son tan asombrosas que parecen trucadas… pero no, todo es real: Julie estuvo sumergida y danzando tanto como se ve en la película. Una hazaña física y artística extraordinaria. Un tributo que su creadora quiso dedicar a todas las mujeres, de una belleza única. Disfrutalo.

Más info: https://juliegautier.com

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